Tuesday, June 28, 2005

Quotes of the Week! Y Dónde Quedó la Libertad?



La libertad es para el cuerpo social lo que la salud para cada individuo. Si el hombre pierde la salud ya no disfruta de placer alguno en el mundo; si la sociedad pierde la libertad, marchitase y llega a desconocer sus goces."

-Henry St. John Bolingbroke.



Será que en el Ecuador se nos esta marchitando nuestra libertad? será que esta sociedad nos esta llevando al desconocimiento total de nuestro albedrío?

Exactamente hace una semana, uno de los mas conocidos blogeros ecuatorianos y al quien le hemos dedicado unos cuantos posts en este blog, publicaba en su pagina el problema en el que se encontraba y que produciría decenas de posts y comentarios en la ecuablogosfera. Como es de conocimiento casi general en esta comunidad Eduardo Ochoa “Blue”, había recibido una carta de reclamo simplemente por que haciendo uso de su conocimiento en flash, y con un buen propósito colectivo en mente hizo una pequeña presentación de repudio al entonces dictocrata ecuatoriano. Utilizando la parodia como herramienta para expresar su descontento hacia la dictadura que nos tenia en su poder se permitió utilizar elementos que se encontraban a la vista y por que no en mente de todos los ecuatorianos debido al despilfarro de propaganda que TELEFONICA y OTECEL realizaban para promocionar su marca Movistar.

Los abogados de TELEFONICA y OTECEL enviaron una carta de "Cese y Desista", incluso llegando a amenazarlo con tres años de prisión. Lo demás ya es historia.

Seis días pasaron y leyendo a kevinhurlt/ Rafael ?éndez ?eneses (cambio las M por signos de interrogación para evitar los mismos problemas legales de Blue), me encontré con un articulo de Francisco Febres Cordero escrito el 15 de Mayo y que también le ha ocasionado problemas.

Resulta que el rey y señor de los insultos, calumnias, difamaciones, corrupción y tantas otras cosas, (todas negativas por cierto) anda arremetiendo en contra de este ilustrado periodista que semana a semana nos pone a pensar y reflexionar acerca de nuestra situación como país a través de la auto burla. Irónicamente, este individuo al que no me voy a referir por su nombre debido a que me da iras y una mezcla de sentimientos frustrantes el solo ver que su nombre en la pantalla, lo acusa a Francisco Febres Cordero de los mismos cargos en el que el es monarca.

Fue un absurdo total que una empresa arremeta contra un individuo y amenace con encarcelarlo, simplemente por hacer una parodia expresando su libertad de expresión, uno de los derechos básicos que tenemos como miembros de una sociedad democrática. Pero es mucho mas ilógico, inadmisible, y paradójico que el que tuvo que exiliarse en Panamá por muchas irregularidades y corrupción, trate de llevar a juicio a un ciudadano honesto, y que busca el progreso del país a través de sus escritos como “El Pájaro”.

Como el propio Febres Cordero dice:

“Es el absurdo más grande que alguien que es prófugo de la justicia recurra a esa misma justicia para tratar de acallar la voz de un periodista”.

No podemos permitir que en nuestro país sigan pasando cosas tan irracionales como estas. Pero como dicen por ahí. En el Ecuador todo puede pasar.

Deléitense con el artículo de “El Pájaro” Febres Cordero


Jacobito y su poema

¡Qué ternura! ¡Ya lloro! ¿Sí leyeron la cartita que escribió Jacobito al país? O sea, más que una cartita era una cartota, porque ocupa casi media página del periódico. ¡Qué esfuerzo que le debe haber costado! Porque a un niño como él, escribir tanto le debe agotar.

Más que una carta, como su autor mismo dice, es un poema. Pero, claro, como el poeta es un niño, todavía no sabe escribir bien, pues. Pero ya ha de ir mejorando, sobre todo en puntuación. Porque más que poner puntos y comas, los tira por ahí, donde caigan, lo cual revela que el niñito no tuvo buenos profesores. ¡Qué va a haber tenido, si, como lo hemos visto, en lugar de ir a clases se pasó instalado en el Congreso, hablando por celular con su papito y dando órdenes a los diputados para que cometan todas las arbitrariedades que cometieron! Y ahí los diputados le han de haber malformado porque, para qué también, son los peores maestros que pudo haber escogido Jacobito. Ellos le han de haber dicho que ponga punto. Y coma. ¡Y por eso es que se ha de haber engordado tanto el pobrecito!

De los puntos suspensivos tampoco sabe mucho que se diga. En lugar de los tres reglamentarios, pone una cantidad. Bueno, es que talvez él ha de creer que, mientras más pone, más suspenso crea.

Y sí crea mucho suspenso, francamente, porque en su largo poema convierte a su papacito en víctima, hasta el extremo que el lector se pregunta, ¿y qué habrá hecho el papacito, tan bueno, tan santo, tan altruista, para que haya tenido que salir a Panamá, fugado?

Pero ¡qué pena!, el poeta no entra en esos detalles, que seguramente le darán argumento para su segunda gran oda, con la que entrará a la historia de la literatura. Ahí nos contará cómo su papacito puede vivir tan cómodamente en Panamá sin nunca haber trabajado, cómo gasta la plata en los casinos y cómo sacó en costales la plata que mandó a cambiar en el Banco Central el último día de su gobierno. Y nos contará lo de la mochila escolar. Y todo mismo.

¡Qué lindo que ha de ser ese poema! Fu, mucho mejor que este que publicó, porque ha de comenzar cruda, descarnadamente, contando cómo el poeta, o sea el mismo Jacobito, administró las Aduanas en el gobierno de su santo padre y cómo festejó el primer millón de dólares que obtuvo después de un trabajo tan arduo, y todo ello cuando era muchísimo más niñito de lo niño que es ahora. Y también nos contará, con inspiradas metáforas, cómo hacía el poeta, o sea el mismo Jacobito, para destrozar las discotecas en las que entraba a divertirse y cómo salía con sus amiguitos de los hoteles, sin pagar la cuenta.

Aunque el poeta afirma que no quiere seguir compartiendo con los ecuatorianos los sufrimientos, en cambio sí quisiéramos que los ecuatorianos compartieran con su papacito algo, por lo menos algo, de las delicias de su exilio, su vida de jeque a costa de las magras pensiones de los jubilados, de la salud de los enfermos, de la comida de los presos, y que viniera a responder ante la justicia por los cargos que se le imputan y por los cuales huyó.

Pero bueno, como el niño poeta recién comienza a expresarse, sí ha de haber tiempo para que en sus sucesivos poemas nos siga poetizando sobre su vida. Y sus milagros. Ojalá.


PD: No pude encontrar la carta de Jacobito por ningún lado se alguien sabe donde la puedo conseguir le agradecería.


Keywords: Abdalá Bucaram, Francisco Febres Cordero.